Escrito por Jillian Turecki.
Cada persona llega a las citas desde su propio lugar único. Por eso las citas son divertidas y por eso pueden ser un desafío. Para tratarte con amabilidadidad a ti y al resto, hazte estas preguntas fundamentales desde el principio.
¿Cuáles son mis intenciones?
Antes de sumergirte en las citas, pregúntate: ¿Por qué busco una relación? ¿Buscas compañía, diversión o algo serio? La honestidad acerca de tus intenciones te ayuda a elegir a las personas adecuadas y evitar sufrimientos innecesarios.
¿Estoy emocionalmente disponible?
Las heridas del pasado pueden moldear cómo nos presentamos en las relaciones. No tienes por qué haber sanado del todo. Pero sí necesitas la preparación emocional para abrirte a alguien. ¿Te has recuperado de desamores pasados? Una relación saludable comienza con autoconocimiento y estabilidad emocional.
¿Qué necesito en una pareja?
Aclara tus aspectos innegociables y valores preguntándote: "¿qué es lo más importante para mí? ¿Qué debo tener en una relación, pase lo que pase?" Saber esto evita que te conformes con menos y te ayuda a reconocer la verdadera compatibilidad.
¿Soy feliz por mi cuenta?
Una relación satisfactoria mejora tu vida, no la completa. Si no eres feliz en soledad, salir con alguien no lo solucionará. Llevar una vida que te resulte significativa (no perfecta) te garantiza que te presentes con confianza, y no con necesidad.
Conocerte bien es importante. Ser fiel a quien eres, aún más. ¿Por qué no aprovechas la reflexión que acabas de hacer para tener aún más claro lo que buscas en tu perfil?